En la campaña “El viaje para conocernos”, tres viajeros de diferentes perfiles visitan los principales enclaves turísticos de Castilla y León mientras se mide su actividad cerebral.
Para ello, utilizaron una gorra con 2048 microsensores y una cámara subjetiva, que recoge en tiempo real su actividad cerebral al visitar cada enclave turístico.
Gracias a este proyecto se pudo demostrar que los estímulos que mayor activación emocional positiva generan son aquellos desconocidos y más sorprendentes.